¿Por dónde empezar?

Dando el primer paso. Lo que siempre has deseado está más allá del miedo.

Lo que necesitas saber sobre Depresión.

La depresión es un problema psicológico

que se manifiesta con la incapacidad de sentir placer con actividades que antes te motivaban, ya sean lúdicas, académicas, laborales o sociales. Puede de ser forma parcial o total.

De igual manera las creencias y pensamientos tienes sobre ti misma se vuelven negativos. Aparece una necesidad de distanciamiento del resto de las personas y una visión del futuro poco alentadora.

Físicamente puedes notar en una disminución de la energía, impidiéndote llevar a cabo actividades físicas. Falta o aumento del apetito, exceso de sueño o dificultad para descansar lo necesario y llanto frecuente sin una razón aparente. En ocasiones aparece irritabilidad, desesperación y angustia o ansiedad

Puede que te sientas abatida, fatigada, aburrida, con poca energía o molesta. Si te describes así, podrías estar deprimida.  La depresión puede ser desde leve hasta grave según la intensidad y la frecuencia de los síntomas.

Pero ¿Yo podría tener depresión?

Cualquier persona puede tener depresión. Si crees que eres rara o que algo está mal en ti por sentirte así, debes saber que cada años sufren depresión 11 millones de personas (alrededor de 1 de cada 20). Y esto sin contar a aquellas que no son diagnosticadas.

Muchas personas que están continuamente enfadadas o sienten mucha ansiedad no creen que puedan tener depresión, pero es posible que la tengan. Los síntomas no son exactamente iguales en todas las personas y sin un diagnóstico adecuado no recibirás un tratamiento apropiado. Por eso, ponerte en manos de un profesional, es clave para poder salir del malestar que sientes.

La mayoría de las personas interpretan estos cambiantes estados de ánimo como un problema normal de la vida, que se irá igual que llegó. Incluso hay quien lo interpreta como una debilidad personal, pero nada más lejos de la realidad. Cualquier problema que te acontezca puede ser una oportunidad para crecer como persona, fortalecer tu mente y comprenderte mejor a ti misma. Pero solo si sabes cómo hacerlo.

Estrés y depresión

Todos los cambios en la vida (por pequeños que sean), ya sean positivos o negativos, causan estrés en nuestro sistema y, dependiendo de nuestras habilidades y conocimientos para afrontarlos pueden aumentar el riesgo de desembocar en depresión.

Es importante saber que estos cambios pueden ser acontecimientos externos o internos, químicos o psicológicos.

Causas externas e internas

Perder el empleo, el nacimiento de un hijo, el matrimonio, la muerte de un ser querido, lesiones, mudanzas, terremotos o el aislamiento prolongado por razones sanitarias, son causas externas que pueden provocar ansiedad y depresión.

Enfermedades, una percepción errónea o poco realista de la realidad, cambios hormonales, ciclos menstruales, un sistema de creencias rígido y hasta una mala alimentación o falta de ejercicio, son causas internas que pueden provocar depresión.

El 70% de las personas con depresión son mujeres.

Las estadísticas de la OMS señalan que las mujeres son más proclives a manifestar algún tipo de depresión a lo largo de su vida. En todo el mundo 300 millones de personas  sufren depresión y 7 de cada 10 de esas personas son mujeres. En el peor de los casos la depresión puede acabar en suicidio. 

Hablando de suicidio decir que es la séptima causa de muerte en mujeres, principalmente en los rangos de 18 a 60 años. Pero, ¿por qué las mujeres son más propensas a padecer de depresión? Fundamentalmente debido a factores genéticos, biológicos, psicológicos, sociales y hormonales.

La genética y la depresión en mujeres.

Respecto a este punto debes saber que la presencia de antecedentes depresivos en el entorno familiar es uno de los factores relacionados con el desarrollo de algún trastorno depresivo. Esto no quiere decir que si tus padres o algún otro familiar tuvieron depresión, tú la vayas a sufrir con seguridad, pero sí aumenta la probabilidad de que ocurra. 

Hormonas y sustancias químicas.

El factor hormonal parece tener mucha influencia en el desarrollo de trastornos depresivos. Y, las mujeres en concreto, son las que presentan mayor probabilidad asociada a este factor debido a los grandes cambios hormonales que sufren en las distintas etapas de su vida: menstruación, embarazos, menopausia etc, están íntimamente ligados a la química cerebral que regulan las emociones y estados de ánimo.

La adolescencia y la depresión.

Hablando de hormonas, no podemos pasar por alto la etapa de la adolescencia.  Hasta antes de ese momento, no existen casi diferencias a nivel emocional entre chicos y chicas. Sin embargo, entre los 14 y 16 años existen cambios realmente significativos, sobre todo ante las oleadas de hormonas que provocan las primeras menstruaciones. Cuyos efectos se suelen manifestar en cambios en los estados de ánimo, irritabilidad, ansiedad y por supuesto, depresión.

El Embarazo

El embarazo sin duda es otro factor detonante de la depresión, debido a los cambios hormonales y físicos. Y en este factor en concreto es determinante la presión social y cultural con el añadido de tener que hacerse cargo de un bebé. En algunos casos, esto puede ser una carga muy pesada para la mujer.

La dificultad para quedarse embarazada, los intentos fallidos, los abortos o los embarazos no deseados generan una presión emocional que suele desembocar en depresión. 

En concreto la depresión posparto es una de las más agresivas y desconcertantes para las mujeres que la sufren. Y se puede dar tanto si el embarazo ha sido deseado como si ha sido accidental. 

La menopausia y la depresión.

La perimenopausia es una etapa que precede al termino de la menstruación. Esta generalmente se presenta con cambios físicos, sensaciones desagradables y cambios psicológicos que que alteran los estados de ánimo.

Factores ambientales, sociales y culturales de la depresión.

No todo son hormonas y genética en lo que a depresión se refiere. Somos seres sociales y la realidad en ocasiones se estrella contra nuestras expectativas. Sobre todo cuando no se cuenta con herramientas suficientes para hacer frente. Un evento estresante o un giro significativo en la vida puede provocar episodios de depresión, leve, moderada o grave, siendo las mujeres a las que más afectan este tipo de situaciones.

No podemos olvidar que los roles que la mujer estamos determinadas a cumplir dentro de nuestra sociedad, nos hacen también más susceptibles a padecer depresión. La exigencia encubierta del cumplimiento de todos ellos es francamente agotadora. Ser madre, hija, esposa, ama de casa, cuidadora y trabajadora incrementan el estrés prolongado que provoca depresión.

Es importante reconocer que, en general,  las mujeres están más en contacto con sus emociones que los hombres. Ni qué decir de las emociones de sus seres queridos. Y esta condición, unida al hecho de interiorizarlas para cumplir con la perfección autoexigida, puede agravar la sintomatología de la depresión.

Ahora bien, es importante que sepas que la depresión no es algo que simplemente va a pasar así sin más. Tener unos días duros y sentirse desanimada a veces entra dentro de la normalidad y sí que puede pasar solo. Pero la depresión va más allá, su duración es mayor y afecta a tu día a día y al desarrollo de tu vida. Requiere un tratamiento profesional y específico que tenga en cuenta tus necesidades únicas

No obstante, sí que hay algunas cosas que podrías hacer antes, durante y después de un tratamiento profesional, que veremos más adelante.

Los síntomas de la depresión.

1. Trastornos del sueño (querer dormir mucho en el día y no poder hacerlo durante la noche).

2. Falta de ganas y de interés.

3. Nula búsqueda de placer.

4. Irritabilidad

5. Llanto frecuente sin motivo aparente o ganas de llorar por cualquier motivo.

6. Abuso de alcohol y drogas

7.Falta de concentración

8. Ausencia de motivación

9. Sentimientos de culpa asfixiante.

10. Disminución del apetito sexual

11. Pérdida o ganancia de peso

12. Fatiga excesiva sin razón aparente.

13. Sentimientos de poca valía y baja autoestima

14. Abstinencia

15. Pensamientos suicidas. Pensar en morir y en cómo lo harías.

16. Ira y poca tolerancia ante los demás.

17. Tristeza.

Recomendaciones para el tratamiento de la depresión

La Terapia Cognitivo-Conductual es el tratamiento  de primera elección en sistemas sanitarios de todo el mundo por su eficacia a corto y largo plazo.

Nuestra forma de pensar determina las emociones que sentimos por lo que cuando modificamos los pensamientos equivocados y las creencias dañinas e introducimos unos más realistas, las emociones cambian.  

En las primeras semanas ya empezarás a notar mejoría gracias a la terapia cognitiva y esa mejoría irá en aumento a medida que avancemos juntas en el tratamiento. 

Los entrenamientos en técnicas para reducir el resto de síntomas de la depresión son propios de la intervención conductual y serán determinantes para la recuperación total. 

Vínculo Social

El aislamiento está íntimamente relacionado con la depresión. Fortalecer las relaciones sociales, estar en contacto con amigos y familiares y contar con el apoyo de tu entorno resulta beneficioso para superar la depresión.

 

Mala Nutrición

“Eres lo que comes”. Este dicho popular es muy cierto. . La alimentación tiene un efecto directo en tu cuerpo y en tu mente. Algunas sustancias que provocan efectos dañinos en el cuerpo a corto, medio y largo plazo, juegan un papel fundamental en el desarrollo de la depresión.

Alcohol

El alcohol es una de las sustancias más consumidas por las personas que sufren depresión. Utilizan el consumo para reducir el malestar emocional pero los efectos son los contrarios a los esperados: influye en el sueño, en la alimentación, en el estado de ánimo y resulta perjudicial para quien lo consume y su entorno. Conduce al aislamiento e intensifica la irritabilidad y la agresividad. Además existe un elevado riesgo de generar dependencia psicológica y física. 

Alimentación y ejercicio

Una alimentación sana rica en nutrientes y vitaminas, acompañada de un poco de ejercicio aumenta los niveles de energía y la obtención de reforzadores positivos (imprescindibles para salir de la depresión). 

Drogas

Las drogas al igual que el alcohol, tienen efectos muy perjudiciales en el organismo y en el desarrollo de la depresión. Además su consumo está muy relacionado con la aparición de ansiedad.

Perfección

Buscar la perfección en todos los aspectos de tu vida es un imposible que impide que disfrutes de las cosas buenas que ya tienes. 

Huye de los vendedores de humo que te promenten felicidad siendo más guapa, más joven, más delgada, mejor madre, empleada del año, etc. 

Relajación

La relajación ayuda a paliar los síntomas físicos de tensión, frecuencia cardíaca y presión arterial.

Por otra parte la atención que requiere disminuye los malos pensamientos y rumiaciones.

La práctica habitual de relajación reporta enormes beneficios antes, durante y después de la depresión.  

Redes Sociales

El consumo de redes sociales en las que todos presentan una vida ideal que en realidad no existe repercute en la valoración que haces de tu vida.

Además la necesidad de aprobación mediante likes y comentarios positivos pone tu autoestima en manos de otros.

Se auténtica en tus publicaciones y objetiva al analizar los contenidos de los demás.

Toma el Sol

Se sabe que los rayos del sol estimulan la producción de la vitamina D, la misma que ayuda a que tu cuerpo esté de mejor ánimo. Pasea a la luz del sol con precaución y disfruta del aire libre además de mejorar el ánimo. 

Consume Humor

La risa tiene beneficios: reduce  el estrés, relaja, disminuye la gravedad de los problemas, libera endorfinas, mejora la respiración, mejora el insomnio, genera emociones positivas, y un largo etcétera que será de gran ayuda para superar la depresión. 

Escribe

Escribir sobre cómo te sientes puede ser liberador a la vez que sanador. Al escribir ves los problemas desde otra perspectiva y contemplas nuevas soluciones. También te ayuda a entender tus emociones, lo que mejora la inteligencia emocional. 

Si durante la lectura te has sentido identificada con algún síntoma de depresión, consulta con un profesional. Es importante que alguien con formación específica en la materia revise tu caso para descubrir qué está causando tu depresión y cómo puedes salir de ella. 

La depresión no es una carga que debas llevar sola en silencio. Si decides trabajar conmigo estoy aquí para enseñarte el camino y acompañarte en tu recuperación. 

Si crees que puedes tener depresión y quieres salir de ella con un tratamiento eficaz, ponte en contacto conmigo vía Whatsapp o email. Si lo deseas programaremos una sesión individual sin compromiso para saber si soy la profesional que estás buscando para ayudarte a superar tu depresión. 

Barcelona, España

Teléfono: +34 722 743 917

E-mail: info@zoraidaluque.com 

Zoraida Luque supera tu depresión

No estás sola, juntas podemos hacerlo. Te ayudaré a navegar las complejidades de la vida. Estoy lista para brindarte la información y las herramientas que necesitas para  hacer frente a los obstáculos que encuentres en el camino.

    Últimas entradas.

    Estadísticas sobre Depresión

    La depresión es el trastorno mental más común. Según los datos de la OMS afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.

    La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma preocupante a la carga mundial general de morbilidad.

    La depresión afecta más a la mujer que al hombre.

    En el peor de los casos, la depresión puede llevar al suicidio.  Unas 800 000 personas al año, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.

    Mujeres en España
    7.2%
    11.8%
    15.6%
    22.1%
    43.3%
    Severa
    Moderada
    Media
    Leve
    Mínima
    Fuente Organización Mundial de la Salud